Saltar al contenido
San Juan ByteSan Juan Byte ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,33%Dólar blue $1.555,00 +0,65%Dólar MEP $1.542,50 +0,42%Riesgo país 648 pb +4,18%
SÁB, 17 OCT 2026
Tecnología

Aires que enfrían y cámaras que espían: la IA rompe la promesa de los aparatos conectados

Lo que empezó como un aire acondicionado que dejó de responder por wifi ya terminó en ataques a supermercados en Europa. La herramienta que devuelve el control al usuario es la misma que abre la puerta a cualquier otro dispositivo del hogar o la industria.

BV
Bruno VidelaGadgets y consumo tecnológico · · lectura 3 min
Aires que enfrían y cámaras que espían: la IA rompe la promesa de los aparatos conectados

Te lo prometen, te lo venden y a los dos años te lo sacan. El fabricante te asegura que tu aire, tu cámara o tu cerradura van a funcionar de por vida, conectados a su nube, controlados desde el celular. Después discontinúan el servicio, el aparatito queda como un ladrillo caro y la promesa se evapora. Hasta ahora, el damnificado se aguantaba. Hoy, con un poco de maña y un agente de inteligencia artificial, puede revivir lo que le cortaron. Y eso, que parece una buena noticia, también es un problema.

Lo concreto: varios dueños de aires BGH Smart se quedaron sin control por wifi cuando la empresa dio de baja su nube. Siguieron enfriando, sí, pero la app quedó en blanco y los asistentes de voz dejaron de responderles. Un desarrollador metió un agente de IA a analizar las comunicaciones internas del equipo, reconstruyó el protocolo a mano y armó una integración casera compatible con varios asistentes. Subió el código y quedó a disposición de todos.

Lo que el aire acondicionado y el portarretratos tienen en común

No es el único caso. Un programador compró un portarretratos digital de cincuenta dólares, lo abrió con ayuda de un agente y le borró el software de fábrica para convertirlo en un panel familiar a medida. Otro lanzó ArtCraft, un paquete de apps gratuitas que imita funciones de Adobe y Microsoft mediante ingeniería inversa asistida por IA. Google, mientras tanto, anunció que los usuarios de Android podrán crear sus propias aplicaciones describiendo en palabras lo que quieren. La IA bajó de semanas a horas un trabajo que antes parecía imposible.

  • Recuperar funciones que el fabricante cortó.
  • Extender la vida útil de equipos que aún sirven.
  • Romper el modelo de atar al cliente a una plataforma.
  • Igualar a un usuario común con un desarrollador profesional.

La puerta gira para los dos lados

El mismo método que revive un aire acondicionado sirve para mirar dentro de una cámara, una cerradura, un lavarropas o una caldera industrial. El agente que entiende cómo habla un electrodoméstico puede, con la misma técnica, buscarle agujeros y probar cómo entrar. Lo acaban de comprobar en Francia: atacantes manipularon a distancia los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados, forzaron ciclos de descongelamiento y obligaron a tirar toneladas de comida. El mismo día hubo otro incidente informático que la nota original dejó trunco, pero la señal ya está dada.

Moraleja, a mi entender: la tecnología que te devuelve el control sobre lo que compraste es bienvenida. Pero no tiene cerradura. Modelos de IA livianos, corriendo en dispositivos baratos y sin servidor central, pueden propagarse como un reguero de pólvora por la domótica de cualquier casa. Conozco el chiste de siempre: hasta que no pase en tu barrio, parece ciencia ficción. En Europa ya pasó.

Lo miro con la calculadora del consumidor: hoy, la IA me devuelve el aire acondicionado que me habían quitado, y eso tiene su peso. Pero también me deja la duda razonable de cuántos agujeros se están abriendo en silencio dentro de casa. Mientras no haya un marco regulatorio serio que obligue a los fabricantes a mantener sus equipos actualizables y auditables, cada aparato conectado es una promesa con fecha de vencimiento, y la prórroga la escribe cualquiera.

BV
Bruno VidelaGadgets y consumo tecnológico

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo