Saltar al contenido
San Juan ByteSan Juan Byte ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,32%Dólar MEP $1.536,80 -0,19%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Al Di Meola volvió a la Trastienda: dos horas de guitarra, un infarto encima y la promesa de que sigue intacto

El guitarrista estadounidense regresó a Buenos Aires con formato acústico, dos músicos españoles y un repertorio que cruzó jazz, flamenco, tango y dos o tres covers que nadie le pidió pero todos aplaudieron. Crónica desde la sala llena.

BV
Bruno VidelaGadgets y consumo tecnológico · · lectura 3 min
Al Di Meola volvió a la Trastienda: dos horas de guitarra, un infarto encima y la promesa de que sigue intacto

Otra vez en la puerta de La Trastienda, otra vez la misma promesa: que el personaje sigue siendo el de los afiches. Lo de Al Di Meola siempre fue eso: prometer velocidad, limpieza y pulso firme, y cumplir. Esta vez volvió con una mochila extra, un infarto en Bucarest durante 2023 que le cortó la gira cuando faltaba pasar por Argentina. Anoche lo hizo, y lo hizo con dos horas y diez minutos de música casi sin pausa. La pregunta era si el cuerpo le respondía igual. Spoiler: le respondió.

Formato acústico, sonido a veces en pelea

Subió al escenario con Isaac Romagosa en guitarra y Sergio Martínez en el cajón. Dos españoles, raíces flamencas bien marcadas. Nada de banda eléctrica, nada de fuegos artificiales: dos guitarras acústicas y percusión, con distorsiones puntuales que aparecieron cuando la noche lo pidió. La intimidad fue buscada y conseguida, aunque a veces el sistema de sonido se rebeló. En un tramo Di Meola tuvo que llamar a su ingeniero al escenario para arreglar lo que se podía arreglar. Pasó. Siguió.

El repertorio, un mapa de cinco décadas

El programa fue un repaso honesto de su carrera. Pasaron aires de su etapa en Return to Forever, con Chick Corea todavía presente en el imaginario. Hubo fandangos, soleás y rítmica afrolatina que convivieron con el jazz de fusión sin pedir permiso. Aparecieron Astor Piazzolla, con un Café 1930 que sonó a homenaje serio, y dos o tres sorpresas: In My Life de los Beatles, que versionó sin traicionar la melodía original, y un cover de The Sound of Silence que dejó a más de uno con la piel erizada. También sonaron propias como Misterio, Infinite Desire, Eden y Ava's Dance in the Moonlight, esta última dedicada a su hija.

Lo que dijo, lo que mostró

Habló en español. Lo justo y necesario. Lo más fuerte lo dijo en una sola frase: "Gracias a Dios estoy de regreso con ustedes, volví a nacer". Carga simbólica al mango, pero la dijo con la voz de alguien que efectivamente volvió a empezar. Hacia el final invitó al público a acercarse al escenario, y el cierre llegó con Mediterranean Sundance, la pieza asociada a Paco de Lucía, con palmas del público y la clásica imagen de los teléfonos en alto grabando lo que sabían que no iban a volver a ver.

Lo que no funcionó

  • El problema de audio que lo obligó a parar el show y llamar al ingeniero en vivo.
  • Algunas improvisaciones que se estiraron más de la cuenta y perdieron tensión antes de encontrar un remate.
  • Un tramo medio donde el repertorio se apoyó demasiado en versiones y faltó peso propio.

El veredicto de quien firma

¿Lo compro, lo pienso, ni regalado? Lo compro sin dudar. Ver a un tipo de 72 años, con un infarto en el historial clínico reciente, plantarse dos horas y diez minutos en La Trastienda con dos guitarras acústicas y un cajón, y encima hacer que suene a jazz, a flamenco y a tango sin que se caiga la mezcla, no es cualquier cosa. La batería le duró toda la noche y la promesa del fabricante, esta vez, se cumplió. ¿Repetiría? Sí. ¿Querría que vuelva con formato eléctrico y banda completa? También, pero esa es otra nota. Por ahora me quedo con la imagen de los teléfonos en alto y las palmas en Mediterranean Sundance. Voucher para el siguiente.

BV
Bruno VidelaGadgets y consumo tecnológico

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo