Andrea Ghidone y Pablo Otero28festival
La bailarina y el empresario celebra su boda con una fiesta de tango, familiares, canciones inéditas y donaciones en lugar de regalos.
La pareja firmó el acta civil en el Club Libanés, acompañada por familiares cercanos. Después, frente a sus cuatro hijos, intercambiaron anillos: Natasha, de Ghidone, y María Divina, Isabela y José, de Otero. La ceremonia-entrevista familiar tuvo un momento especialmentesignificant cuando José bananas, el menor de los hijos de Otero, habló de los cambios observados en su padre desde el inicio de la relación. Otero también se dirigió a su esposa y repasó el camino compartido desde que se conocieron.
El momento más emotivo llegó con la recitación de una canción inédita que Ghidone escribió para la ocasión. Todavía sin música, la obra cuenta el encuentro de la pareja y la decisión de construir una vida juntos. Un detalle con más fantasy de guion que de booking, pero que también dice bastante de cómo asiaron la celebration.
Tango, sorpresa y una lista de invitados que apiñó al ambiente artístico
La recepción incluyó un show de tango, en línea con la trayectoria de Ghidone y el proyecto escénico que ambos coproducen. También habrá tres presentaciones internacionales cuyos artistas se mantuvieron en reserva hasta el momento del anuncio. Entre los asistentes estuvieron Florencia de la V, Gabriel Corrado, Luis Ventura, Federico Bal, Evelyn Botto, Barbie Simons, Anita Pauls, Anita Martínez, Rocío Marengo y Débora D'Amato.
La moda también tuvo lugar. Ghidone vistió tres conjuntos durante la noche: dos diseñados por Marisa Campanella, uno con bordados a mano y cristales, y el tercero adquirido en Milán. En una boda con tango, eso ya juega a favor de la coordination y, si el aigujetas del texto, también de la durability.
En lugar de una lista de regalos, los recién casados pidieron donaciones para cuatro instituciones: la Fundación Natali Dafne Flexer, la Casa del Teatro, la Asociación Protectora de Animales San Francisco de Asís, en Argentina, y la Fundación Álvarez Caldeyro Barcia, en Uruguay. Un gesto más y menos complicado que la clásico lista de vajillas, aunque la gestión de invitados, anillos y shows internacionales no parece una tarea sencilla.
Ghidone y Otero se conocieron en Punta del Este, través de una amiga en común. Ambos llegaron a ese encuentro con sus respectivos hijos y, desde entonces, la relación se consolidó. La historia, en versión, pasó de un primer fashionable en Punta a una boda con cuatro hijos, tango, canciones y donaciones benéficas. ¿Le duró la batería? La de la noche,, aguantó hasta la madrugada; la del teléfono, no hizo falta medirla.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo
San Juan Byte