Berlín abrió el Mundial con tres victorias que hablan de candidatos, pero también de individualidades que pueden cambiarlo todo
Estados Unidos, Japón y Australia ganaron en la primera fecha del torneo. Caitlin Clark, Saki Hayashi y Steph Talbot fueron las figuras de una jornada que dejó un récord histórico y la consolidación de las Opals como animadoras del Grupo C.
Tengo que confesar que empecé a mirar la primera fecha del Mundial Femenino de Básquet con la expectativa de siempre: la de ver hasta dónde podían llegar las candidatas. Y la respuesta llegó rápido, en apenas cuarenta minutos de reloj en cada partido, con tres selecciones que dejaron claro por qué viajaron a Berlín con la idea de pelear el título. Pero también, y esto me parece lo más atractivo, con tres jugadoras que se plantaron en la cancha como si el peso del torneo les quedara chico. Caitlin Clark en Estados Unidos, Saki Hayashi en Japón y Steph Talbot en Australia se convirtieron en las protagonistas de una jornada que ya quedó en los libros, sobre todo por el récord que rompió la japonesa.
El dato oficial de la jornada, según el informe de FIBA, es el siguiente: Estados Unidos arrancó el Grupo que le corresponde con una victoria contundente sobre China por 94 a 61, un resultado que reflejó desde el primer cuarto la diferencia de rotación y de golosinas ofensivas entre ambos planteles. Lo llamativo, más allá del marcador, fue la decisión del cuerpo técnico norteamericano de utilizar a las doce jugadoras del plantel durante al menos once minutos cada una, y todas ellas terminaron con puntos en su cuenta personal. Un mensaje de cohesión y profundidad que habla del perfil de equipo que las norteamericanas quieren mostrar en Berlín.
Clark condujo, Bueckers acompañó y una pivote china de 2,23 metros asomó como futuro del seleccionado asiático
Caitlin Clark volvió a ser la arquitecta del equipo. Cerró con 14 puntos y 11 asistencias, un doble-doble que le permitió manejar los tiempos del partido sin necesidad de forzar situaciones de gol. A su lado, Paige Bueckers firmó 14 unidades y 5 asistencias, Rhyne Howard aportó otros 14 tantos y Jackie Young cerró con 12. El ataque estadounidense funcionó como una red: varias manos tirando del hilo y todas encontrando el aro. Por el lado de China, lo más interesante fue la actuación de Ziyu Zhang, una pivote nacida en 2007 que con sus 2,23 metros se convirtió en la jugadora más alta del torneo. Anotó 13 puntos y mostró una madurez impropia de su edad. China no compitió el resultado, pero plantó a una jugadora a la que conviene seguir de cerca en las próximas fechas.
Saki Hayashi escribió su nombre en la historia de los Mundiales
El Grupo A ofreció el cruce más entretenido de la jornada. Japón se impuso sobre Malí 102 a 97 con una actuación que quedará asociada para siempre a Saki Hayashi. La base japonesa encestó 9 de sus 15 intentos de triples y rompió el récord histórico de triples convertidos en un partido de Copa del Mundo, una marca que hasta ahora pertenecía a otra jugadora y que redefine lo que se puede esperar del seleccionado asiático en este tipo de torneos. Hayashi terminó con 27 puntos, 3 rebotes y 2 robos, pero el dato más impactante fue el colectivo: Japón convirtió 20 triples en 35 intentos, un 57 por ciento de efectividad desde larga distancia que sostuvo la diferencia durante casi treinta minutos. Malí no se rindió: Aminata Sangaré firmó 22 puntos y compitió hasta el último segundo. La derrota dejó a las africanas con la sensación de que la diferencia, esta vez, fue cuestión de centímetros en el aro contrario.
Australia salió a la cancha como candidata y nunca soltó el liderato
En el Grupo C, Australia confirmó su candidatura con un triunfo sólido sobre Puerto Rico por 70 a 54. Las Opals se mantuvieron al frente del marcador durante más de 39 minutos, sin ceder la ventaja en ningún momento del partido, y eso ya dice mucho del carácter del equipo que dirige el cuerpo técnico oceánico. Steph Talbot lideró con 19 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias, números que confirman su presente como una de las internas más completas del torneo. Puerto Rico contó con Arella Guirantes, autora de 14 puntos, como principal vía de gol en una noche en la que el equipo caribeño buscó competir desde la defensa, pero no encontró respuestas para sostener el ritmo australiano durante los cuatro cuartos.
Me quedo pensando en lo que dejó la primera jornada, y la sensación es que el Mundial de Berlín empieza a perfilarse con tres equipos que mostraron credenciales, pero también con individualidades que pueden torcer cualquier pronóstico. Estados Unidos demostró profundidad, Japón rompió un récord histórico y Australia confirmó su carácter. Las tres ganaron, sí, pero ninguna lo hizo sin exponerse a momentos de zozobra que dejaron claro que, en este torneo, los resultados se construyen cuarto a cuarto. Queda por ver cómo evolucionan las candidatas en la segunda fecha, y especialmente cómo aprovechan sus figuras los planteles que vienen de menor poderío, porque en este Mundial ya quedó demostrado que una sola jugadora puede cambiar la historia de un partido.
- Estados Unidos 94-61 China: Caitlin Clark firmó 14 puntos y 11 asistencias; Ziyu Zhang, de 2,23 metros y nacida en 2007, anotó 13 para China.
- Japón 102-97 Malí: Saki Hayashi rompió el récord histórico de triples en un Mundial con 9 de 15 intentos y cerró con 27 puntos.
- Australia 70-54 Puerto Rico: Steph Talbot lideró con 19 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias; las Opals no cedieron la ventaja en ningún momento del partido.
- Dato global: Japón convirtió 20 triples en 35 intentos, con un 57 por ciento de efectividad desde larga distancia.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
San Juan Byte