"Boiúna": una serpiente amazónica que se anima a no hacer chistes
La película brasileña de bajo presupuesto se despega del tono burlesco habitual en los filmes de monstruos gigantes y apuesta por el terror serio. Llega a las salas argentinas en la previa de Halloween con criaturas controladas, selva opresiva y personajes que, por una vez, actúan como si les importara seguir vivos.
Aclaro de entrada: cuando uno va a ver una película de serpientes gigantes va preparado para el ridio cómplice. Hay un acuerdo tácito entre el público y la pantalla: nadie se lo toma demasiado en serio, los personajes tropiezan adrede, y cada escena de acción es una excusa para el chiste a cámara. "Boiúna: La leyenda del Amazonas", que se estrena en Argentina en la previa de Halloween, decide romper ese contrato desde el primer minuto. Y eso, que parece un detalle menor, es lo que la separa de buena parte de sus hermanas de género.
La película brasileña presenta a su antagonista, una criatura mitológica del folclore amazónico, sin guiños irónicos, sin golpes de slapstick y sin un personaje bufón que nos recuerde que todo es una parodia. La decisión no es menor en un subgénero saturado de autocomplacencia: tomarse en serio el propio universo, aunque ese universo incluya una serpiente de dimensiones bíblicas, obliga a que el terror funcione como tal, no como decorado de una broma.
La paciencia como aliada
Antes de empujar a sus protagonistas hacia la selva, la película se detiene a contar la mitología de la criatura, a presentar a los personajes uno por uno y a dejarnos entender por qué cada uno termina donde termina. Para quien busque acción desde el título de apertura, esa calma puede resultar molesta. Para el resto, es plata narrativa que cobra intereses cuando aparecen las primeras escamas: las escenas de acecho son sucias, físicas, con una tensión que se acumula en el pecho. La serpiente comparte el menú de amenazas con cocodrilos, arenas que tragan gente y una vegetación que no perdona errores. Funciona como un ecosistema del peligro, no como una atracción de feria.
La criatura, justamente, aparece en dosis medidas. Es una decisión consciente: por un lado disimula las limitaciones de un presupuesto que no puede competir con blockbusters hollywoodenses. Por el otro mantiene el misterio. Los conflictos entre personajes son funcionales aunque no inolvidables, las actuaciones se bancan el tono sin desbarrancar hacia la sobreactuación propia de la serie B, y las muertes cumplen su función sin pedir que las recordemos como escenas de culto.
Lo que suma y lo que resta
- Le suma: que la película no disimule su condición de serie B, sino que la trabaje con honestidad dentro de esas coordenadas. La moraleja es previsible y la estructura no sorprende, pero la ejecución supera lo que el guion prometía en papel.
- Le suma: reservar a la serpiente para los momentos justos. La dosificación del antagonista es una vieja regla del género, y acá se respeta sin pedantismo.
- Le resta: la dirección es coherente pero no impecable. Quien busque un despliegue técnico al nivel de las grandes producciones norteamericanas va a notar las costuras.
- Le resta: los conflictos entre personajes empujan la trama sin llegar a conmover. Sirven al mecanismo narrativo, no le agregan capas.
La voz de la facultad
“Lo que me llamó la atención es que se toman el tiempo de contarte quién es cada uno antes de meterlos en la selva. En otras películas de monstruos los personajes son cebos con nombre, acá tenés la sensación de que les importaba que sobrevivieran.”Lautaro, estudiante de Comunicación y fanático del género
¿Y eso para qué sirve?
Sirve para entender una regla básica del género: el terror funciona mejor cuando el público se cree que los protagonistas pueden morirse de verdad. Si el tono es burlón, el espectador se relaja, y una serpiente gigante con crías hambrientas deja de asustar para empezar a divertir. "Boiúna" entiende eso y decide correrse del automático: tomarse en serio a sí misma, a su mitología regional y a su elenco. Es un estreno de bajo presupuesto dentro de un género acotado, sí, pero la honestidad con la que trabaja sus limitaciones lo vuelve una recomendación sólida para quien quiera pasar Halloween con tensión genuina y no con la ironía gastada de siempre.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
San Juan Byte