Carrie, la nena que aprendió a rebelarse leyendo los libros que su madre le prohibía
La nueva serie usa la literatura como motor del arco de la protagonista y deja un guiño a un proyecto cinematográfico de su mismo director. Un detalle que muchos pasaron por alto.
Prometían un retorno al terror puro de Stephen King y, mientras tanto, nos convidaron una clase de literatura disfrazada deseries de suspenso. La nueva adaptación televisiva de Carrie toma un camino insospechado: los libros son los que empujan a la protagonista hacia el mundo, y cada título que elige funciona como una bomba chica contra el fanatismo religioso de su madre.
Cinco libros y una frase que nadie entendió
Summer H. Howell interpreta a una Carrie educada en casa, criada por una madre que le tapó hasta el diccionario. En su primer día en el colegio, intenta integrarse citando una frase de El pajarito blanco, de J. M. Barrie, esa que dice más o menos: tratemos de ser un poquito más amables de lo necesario. Respuesta del curso: cara de póker. Pobre pibe.
El golpe de efecto llega en el segundo episodio, cuando el orientador la lleva a la biblioteca y Carrie se arma un plan lector con todas las letras. Elige cinco títulos: El cuento de la criada, de Margaret Atwood; Alguien voló sobre el nido del cuco, de Ken Kesey; Sé por qué canta el pájaro enjaulado, de Maya Angelou; Buscando a Alaska, de John Green; y Anoche en el Telegraph Club, de Malinda Lo. Lo que tienen en común no es el género, ni la tapa, ni el lomo. Todos fueron blanco de intentos de censura en escuelas norteamericanas por tocar temas como el racismo, la sexualidad, la libertad individual o el cuestionamiento de la autoridad. Justo lo que Margaret White intenta mantener lejos de su hija. La lectura se vuelve, así, un acto de rebeldía con la huella digital puesta.
- El cuento de la criada (Margaret Atwood): cuestiona la autoridad patriarcal y religiosa.
- Alguien voló sobre el nido del cuco (Ken Kesey): enfrenta al individuo contra el sistema.
- Sé por qué canta el pájaro enjaulado (Maya Angelou): habla de racismo y abuso desde la voz de una mujer negra.
- Buscando a Alaska (John Green): aborda la sexualidad adolescente y el duelo.
- Anoche en el Telegraph Club (Malinda Lo): narra el amor entre dos chicas en los años cincuenta.
El guiño a El Exorcista y un cable a 2027
Pero el detalle más jugoso está en el mismo segundo episodio, alrededor del minuto 31. Mientras Carrie elige sus libros, otra estudiante aparece leyendo El Exorcista en la biblioteca. Parece un decorado, pero es un puntero fino: el director de la serie tiene en producción El Exorcista: Mártires, con Scarlett Johansson y Chiwetel Ejiofor, prevista para marzo de 2027.
“La serie acumula así dos capas: una interna, donde los libros marcan el crecimiento de Carrie, y una externa, que conecta la producción con otros títulos del género y con proyectos en marcha del mismo realizador.”Bruno Videla
¿La serie cumple con la promesa del terror original? Eso lo dirá el tiempo, los rating y los comentarios del público. Por lo pronto, lo compro: es una de esas raras adaptaciones que entiende que un personaje como Carrie se construye tanto con los libros que lee como con las pesadillas que tiene. Y la batería me duró: seis capítulos del tirón, con mate al lado, sin mirar el reloj.
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