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VIE, 16 OCT 2026
Economía

Expectativas empresarias para fin de año: precios estables, inflación del 31% y dólar a 1.665 pesos

Un relevamiento entre 355 CEOs y dueños de compañías revela que casi la mitad no moverá sus listas en los próximos meses y que la mayoría retendrá su plantilla, en un contexto de desaceleración de precios pero márgenes cada vez más ajustados.

LP
Leandro PeñalozaEnergía y minería · · lectura 3 min
Expectativas empresarias para fin de año: precios estables, inflación del 31% y dólar a 1.665 pesos

Leandro Peñaloza, desde la redacción de Energía y minería. Un sondeo entre 355 directivos argentinos de primer nivel -gerentes generales, presidentes de compañía y propietarios- expone un escenario de estabilidad aparente en las góndolas pero de creciente incomodidad en los balances corporativos. El 49% de los encuestados no tiene previsto modificar sus listas de precios en los próximos meses; el 34% anticipa incrementos y apenas un 17% proyecta bajas, según el relevamiento difundido este lunes.

Empleo e inversión: prevalece la pausa

La foto del empleo replica la tendencia: el 51% de las empresas mantendrá su dotación de personal sin cambios, el 26% prevé incorporar nuevos trabajadores y el 23% planea recortes. En inversión en activos fijos, la mitad de los consultados sostiene el stock actual, el 31% anuncia incrementos y un 20% admite que buscará achicar. La señal dominante es la del estancamiento programado: las compañías prefieren aguantar antes que expandir o contraerse en un año electoral atravesado por la incertidumbre.

Para el cierre de 2026, los empresarios consultados proyectan una inflación anual promedio del 31%, tres puntos por debajo de la estimación relevada en el período anterior y sensiblemente inferior al 33,5% interanual que el INDEC informó para agosto. El proceso de desaceleración mensual que el organismo viene registrando parece haber sido incorporado a las planillas de cálculo de las empresas.

En materia cambiaria, los directivos consultados calculan que el tipo de cambio oficial cerrará el 31 de diciembre en 1.665 pesos. Con el dólar minorista cotizando cerca de 1.535 pesos en las pizarras del Banco Nación al momento del relevamiento, esa proyección implica una suba de apenas un 8% en lo que resta del año, muy por debajo de la inflación que ellos mismos esperan. El veredicto implícito es que la moneda estadounidense continuará perdiendo terreno frente a los precios y que la competitividad cambiaria seguirá deteriorándose.

Rentabilidad: la fragilidad detrás de las cifras

La paradoja salta a la vista: el 53% de los consultados espera vender más unidades y el 52% proyecta mayor facturación para los próximos meses, pero esas mejoras no se trasladan al resultado final. Apenas el 20% de los encuestados cree que su rentabilidad aumentará el próximo año; el 44% la ve estancada y el 36% anticipa una caída. Más volumen y más ingresos no necesariamente equivalen a más margen en una economía donde la presión tributaria, los costos laborales y la energía siguen pesando.

  • El 28% de los directivos identifica los temas financieros -rentabilidad y acceso al crédito- como su principal preocupación, por encima de la incertidumbre económica (22%) y los costos de energía, salarios e insumos (20%).
  • El índice de confianza empresaria subió cinco puntos entre enero y junio de 2026, de 89 a 94 unidades, pero continúa lejos del techo de 124 puntos que había tocado a fines de 2024.
  • Los costos energéticos y los salarios aparecen como tercer factor de preocupación (20%), apenas dos puntos detrás de la incertidumbre económica general.

El cuadro de situación combina entonces un dato macroeconómico auspicioso -la inflación cediendo y los precios congelados en casi la mitad de las empresas- con un cuadro microeconómico preocupante: ventas que crecen, facturación que mejora y márgenes que se siguen comprimiendo. Los propios consultados parecen admitirlo cuando ubican los problemas financieros de caja por encima del ruido coyuntural. La estabilidad de precios, en este contexto, luce más como una necesidad defensiva que como una señal de fortaleza competitiva.

¿Cuánta agua y de dónde? La pregunta que sobrevuela el relevamiento no es cuánto podrán sostener las empresas este congelamiento de listas sin que el flujo de caja termine de estrangularlas. Con un dólar proyectado a 1.665 pesos y una inflación esperada del 31%, el ancla cambiaria luce demasiado laxa para quienes importan insumos y energía en moneda dura, mientras que el ancla inflacionaria luce demasiado alta para quienes venden en el mercado interno. La respuesta, según anticipa el sondeo, no llegará por el lado de los precios ni del empleo: llegará, si llega, por el lado de la rentabilidad que hoy sigue en el centro de la escena.

LP
Leandro PeñalozaEnergía y minería

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