Saltar al contenido
San Juan ByteSan Juan Byte ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,32%Dólar MEP $1.537,30 -0,16%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Entretenimiento

Halloween: The Game llega a las consolas y a la PC con una vuelta de tuerca al género asimétrico

El estudio IllFonic reescribe la fórmula del terror multijugador con civiles controlados por inteligencia artificial, un contador de veinte minutos y un Myers que castiga la impaciencia. Cuáles son las claves de la propuesta y por qué los vecinos de Haddonfield son tan importantes como los supervivientes.

MM
Marina MoralesEducación y tecnología · · lectura 4 min
Halloween: The Game llega a las consolas y a la PC con una vuelta de tuerca al género asimétrico

A Gerardo le costó dormir la noche del estreno. Se sentó frente a la consola con un grupo de amigos que habían coordinado por chat, eligió a uno de los cuatro supervivientes y se topó con algo que no esperaba: la partida no terminaba cuando caía el último jugador, sino cuando el reloj interno del juego, que corre durante veinte minutos, marcaba cero. Esa ventana temporal, que aparece en pantalla como una cuenta regresiva implacable, redefine por completo la manera de jugar. En otros títulos del género, la partida se resuelve por eliminación; acá, la urgencia es salvar a los vecinos del barrio de Haddonfield antes de que Michael Myers cumpla su objetivo.

El videojuego fue publicado por IllFonic, el mismo estudio que desarrolló Friday the 13th: The Game y Killer Klowns From Outer Space, y está disponible para PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC. La propuesta mantiene el clásico esquema asimétrico de cuatro contra uno, pero suma una capa que no estaba en sus antecesores: la presencia de civiles controlados por inteligencia artificial que se mueven por el mapa, se asustan ante los ruidos y reaccionan a la presencia del asesino.

Cómo se gana y cómo se pierde en Haddonfield

Los cuatro supervivientes no están solos ni son los únicos objetivos. Su tarea incluye recorrer el vecindario, tocar puertas, advertir a los vecinos, entregarles armas, esconderlos en armarios y, si el tiempo alcanza, escoltarlos hacia las salidas que el propio mapa va habilitando. La condición de victoria es colectiva: alcanza con que la mayoría de los civiles haya escapado, aun cuando alguno de los jugadores haya sido eliminado. Esa regla cambia la lógica mental del equipo, porque la muerte individual deja de ser el fracaso definitivo y se convierte en un traspié que se puede compensar si la comunidad virtual de Haddonfield logra salir adelante.

Los atributos que definen a cada superviviente

  • Atletismo: regula la velocidad de movimiento y la capacidad de correr en distancias largas sin quedar exhausto.
  • Personalidad: define la eficacia para convencer a los vecinos y para coordinar llamadas a la policía que distraigan a Myers.
  • Ingenio: determina la velocidad para reparar vehículos y la puntería con armas de fuego.
  • Capacidad: establece la resistencia física y el daño que un personaje puede infringir en el cuerpo a cuerpo.

Laurie Strode, la protagonista de la película original de John Carpenter, llega con ventajas pasivas orientadas al sigilo y con un beneficio concreto: cada vez que un jugador que la controla consigue derribar a Myers, extiende en un diez por ciento el tiempo en que el asesino queda aturdido. Esa ventana adicional puede marcar la diferencia entre una escapada exitosa y un callejón sin salida.

El sistema de reaparición también aporta una segunda oportunidad cargada de dramatismo. Cuando un superviviente es eliminado, puede volver a la partida como agente de policía y, bajo condiciones específicas, incluso como el Dr. Samuel Loomis, el psiquiatra que en la película insiste en encerrar a su paciente. En ese rol, el jugador recuperado tiene la posibilidad de dispararle a Myers y de coordinar al grupo para contenerlo hasta que llegue el rescate.

Por qué jugar con Myers exige paciencia

Del lado del asesino, la mecánica premia el acecho y castiga los saltos al vacío. Mientras Myers observa a una víctima desde la distancia sin ser detectado, una barra de acecho se va llenando; cuando se completa, habilita ejecuciones ambientales que aprovechan los objetos del escenario y activa un estado de mayor poder que modifica el ritmo del encuentro. El llamado Shape Jump le permite al personaje disolverse en zonas oscuras y reaparecer en otro punto del mapa donde los supervivientes no tengan visión directa, sin necesidad de correr y, por lo tanto, sin delatar su posición. Quienes pretendan jugar alocados, apuñalando a discreción, descubrirán que el sistema los penaliza: la agresividad sin control arruina la acumulación de esa barra y vuelve al asesino más vulnerable.

El progreso a largo plazo se organiza en árboles de habilidades desbloqueables para ambos bandos, con cartas de distintas rarezas que se gestionan desde un menú pensado para alargar la vida útil del título más allá de las primeras partidas. Lo que IllFonic propone, en definitiva, es una experiencia donde la paciencia, la coordinación vecinal y la lectura del reloj pesan tanto como los reflejos individuales.

Mientras esperaba que cargara la siguiente partida, Gerardo me escribió para contarme que su equipo había perdido por muy poco: veinte segundos. Le respondí lo que repito cada vez que un jugador me cuenta una derrota así de ajustada: en este juego, la diferencia entre el éxito y el fracaso se mide en segundos y en decisiones tomadas con la cabeza fría, no en reflejos individuales. Esa

MM
Marina MoralesEducación y tecnología

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo