Saltar al contenido
San Juan ByteSan Juan Byte ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,32%Dólar MEP $1.537,30 -0,16%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Vida

La esquina de Mafalda: un domingo en San Telmo entre fotos, ferias y frases que nunca escribió Quino

La estatua de Chile y Defensa sigue siendo punto de encuentro para turistas y vecinos. La recorrida puede combinarse con la feria dominical, aunque convienen algunos reparos antes de comprar un recuerdo con su cara.

MM
Marina MoralesEducación y tecnología · · lectura 4 min
La esquina de Mafalda: un domingo en San Telmo entre fotos, ferias y frases que nunca escribió Quino

A Estela le costó tres domingos poder sacarse la foto con Mafalda. La primera vez, la cola daba la vuelta a la manzana y desistió antes de llegar a la punta. La segunda, un grupo de turistas japoneses se le adelantó por segundos y el turno se le escapó entre las risas. El tercer domingo llegó temprano, se paró frente a la vereda de Chile y Defensa con el celular cargado y, cuando por fin le tocó, la sonrisa le duró todo el camino de vuelta al colectivo. Esa escena se repite cada fin de semana en el casco histórico de San Telmo, donde la escultura del personaje creado por Joaquín Salvador Lavado, Quino, se convirtió en una de las postales más buscadas del barrio.

La dirección concreta para organizar la salida es Chile y Defensa, donde se levanta la estatua que forma parte del Paseo de la Historieta porteño. Para los lectores que no conocen la zona, alcanza con saber que está a pocas cuadras de la Plaza de Mayo y que se puede llegar en colectivo o en subte, bajando en la estación Catedral de la línea D y caminando unos diez minutos hacia el sur. La escultura es el punto de referencia inevitable para quienes quieren una foto con la protagonista de las tiras, y la recorrida puede ampliarse con la feria dominical que se monta sobre Defensa, hacia el sur, y por las calles paralelas.

Qué se puede llevar del paseo

  • Cerámicas con la imagen de Mafalda en distintos tamaños y acabados.
  • Mates pintados a mano, una de las piezas más buscadas por los visitantes argentinos y extranjeros.
  • Cuadernos, imanes y tazas con escenas de la tira.
  • Muñecas tejidas a crochet del personaje y de otros integrantes de su elenco.
  • Estatuillas de otros personajes de Quino instaladas en comercios de la zona, que extienden el recorrido más allá de la esquina principal.

Antes de pasar la tarjeta, vale una advertencia que suele repetirse en las ferias: no todo lo que lleva la cara de Mafalda lleva también sus palabras. Entre los recuerdos oficiales y los que producen artesanos independientes circulan objetos con frases que el humorista mendocino jamás escribió en sus tiras. El personaje se volvió, con los años, un soporte para mensajes que no siempre coinciden con el tono crítico y reflexivo de la historieta original. Por eso, al mirar cada objeto, conviene leer la inscripción: reconocer su cara en un mate o en una taza no garantiza que el texto provenga de Quino. Esa pequeña atención al detalle es la mejor manera de cuidar el legado de un autor que construyó, junto a su elenco completo, un universo con identidad propia.

Porque Mafalda no estuvo sola. A su alrededor crecieron Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Guille y Libertad, cada uno con una personalidad que el propio Quino se molestaba en dibujar con trazos distintos. Para el humorista gráfico Tute, uno de los continuadores de la tradición de la tira de autor en la Argentina, lo distintivo de aquella obra es justamente la complejidad de esos personajes y la manera en que las tiras incorporaron los asuntos del mundo, desde la guerra y la política hasta la familia y la escuela. Recorrer San Telmo con esa mirada convierte la caminata en algo más que una postal: permite leer en las paredes y en los puestos la huella de una historieta que, casi seis décadas después de su nacimiento, sigue convocando a nuevas generaciones frente a una vereda del centro porteño.

Desde casa, la preparación es sencilla y ayuda a que el domingo rinda. Conviene cargar el celular la noche anterior, revisar el clima y llevar algo de efectivo, porque en los puestos de la feria no siempre aceptan tarjeta o transferencia. Para evitar colas largas, una opción es llegar antes de las once de la mañana, cuando la feria empieza a armarse y la fila de la estatua todavía es corta. Si se viaja con chicos, ayuda llevar una pequeña libreta para que dibujen a Mafalda o a su familia mientras esperan el turno: termina siendo el mejor recuerdo del día, y el más barato. Y un consejo final: antes de comprar cualquier objeto con frases atribuidas al personaje, una búsqueda rápida en el celular permite verificar si la cita realmente salió de las tiras de Quino o si es una creación reciente. Cuidar el original también es parte del paseo.

MM
Marina MoralesEducación y tecnología

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo