Neuquén bajo el agua: una semana de lluvias que puso a prueba los desagües y la paciencia de los vecinos
El municipio desplegó cuadrillas de Defensa Civil, Limpieza Urbana y Espacios Verdes para destapar rejillas y desagotar los barrios más complicados. La Meseta y Valentina Norte siguen siendo las zonas más críticas, y el pronóstico anticipa más inestabilidad hasta el viernes.
Don Carlos vive en Valentina Norte desde hace veintidós años y ya perdió la cuenta de las veces que vio el agua comerse la calle de tierra que lo separa de la ruta. Esta semana, otra vez, la camioneta no podía pasar. Tuve que irme a lo de mi hija en el centro, me dijo, con esa mezcla de bronca y resignación que se repite en cada barrio sin asfalto de Neuquén capital. Acá cuando llueve tres días seguidos ya parece inundación, y esta vez fueron siete.
Según confirmó el Municipio a través del subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, el sistema de drenaje pluvial de la ciudad está calculado para absorber entre 15 y 20 milímetros de agua acumulada por día sin generar anegamientos graves en las zonas urbanizadas. Esa capacidad teórica se puso a prueba durante la última semana, con jornadas de lluvias intensas que obligaron a reforzar el esquema de emergencia.
Qué hizo el operativo
Desde el primer día de alerta trabajan en la calle equipos coordinados por Defensa Civil junto a las áreas de Limpieza Urbana, Espacios Verdes, Mantenimiento Vial e Infraestructura. El trabajo principal se concentró en tres frentes: destapar rejillas y bocas de tormenta obstruidas por hojas y residuos, mantener limpios los ductos principales y supervisar los puntos donde el agua tiende a acumularse.
En la esquina de Chubut y Santa Cruz, por ejemplo, se usaron equipos Vactor, unas máquinas que succionan sedimentos y restos de obra acumulados en los conductos, justamente materiales que habían reducido la capacidad real del pluvial. Esa clase de obstrucciones, que parecen menores, son las que después generan las inundaciones que se ven en las fotos y en los videos de los vecinos.
La Mosconi, el Bajo y el Limay
El ojo de la tormenta pasó por la avenida Mosconi, donde las obras recientes de renovación del sistema pluvial hicieron que las colectoras recién ejecutadas derivaran el agua hacia los colectores principales con rapidez. Ese alivio permitió, según la evaluación municipal, que el Bajo, históricamente uno de los puntos más críticos, no sufriera los cortes de tránsito e inundaciones en locales comerciales que se repiten cada verano.
El agua que recoge la ciudad termina, por dos vías, en el río Limay. Una es el arroyo Durán y la otra, el canal Villa María. Cuando el caudal del Limay sube demasiado y amenaza con tapar esas bocas de salida, el Municipio activa las lagunas de atenuación del barrio 127 Hectáreas, un predio de más de nueve hectáreas pensado para absorber el excedente, bajar el nivel del arroyo y acelerar el drenaje en los barrios del sur.
Las zonas más complicadas y qué hacer desde casa
En los sectores sin cordón cuneta ni asfalto, sobre todo en calles de tierra de la Meseta y Valentina Norte, la situación sigue siendo la más difícil. El barro impide que entre maquinaria pesada, así que las cuadrillas trabajan con motobombas para sacar el agua estancada y abrir paso a los vecinos y al transporte. La nivelación y reparación definitivas de esas calles se reanudarán cuando el suelo esté firme y deje de embarrarse con cada movimiento.
- Reportar anegamientos y emergencias por el 103 (Defensa Civil) o el 147 (atención al vecino), ambos atienden las 24 horas.
- No tirar hojas, residuos ni escombros en rejillas ni bocas de tormenta: una rejilla tapada multiplica el agua en la calle.
- Despejar patios y veredas de objetos que puedan obstruir desagües domésticos y provocar agua hacia adentro.
- Evitar circular por calles de tierra cuando el suelo está embarrado: se pierde tracción y se daña la calle.
- Si tenés chicos en edad escolar, controlar los caminos antes de mandarlos, sobre todo en la Meseta y Valentina Norte.
- Seguir el pronóstico: hay posibilidad de tormentas puntuales hasta el viernes, con lluvias variables en intensidad.
El parte meteorológico anticipa más lluvias variables hasta el viernes, con posibilidad de tormentas puntuales. Por eso, en casa, lo más simple y lo más efectivo sigue siendo lo de siempre: rejillas limpias, desagües despejados y un llamado al 103 cuando el agua empieza a meterse y uno solo no la puede sacar. En Neuquén, una semana entera bajo el agua no es una rareza: es casi la regla.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
San Juan Byte