Neuquén se prepara para cinco días bajo el agua: qué dice el alerta amarilla que rige hasta el viernes
El Servicio Meteorológico Nacional advierte por tormentas intensas, granizo y ráfagas de viento en gran parte de la provincia. El acumulado podría superar los 20 milímetros en algunos puntos y el panorama se extiende hasta el viernes por la mañana.
A Raúl le pasó lo de siempre. El lunes a las siete de la mañana, cuando salió de su casa en Neuquén capital rumbo a la escuela donde da Geography en secundaria, el cielo estaba tapado pero no caía ni una gota. Dos horas después, cuando quiso volver al recreo, tuvo que esperar bajo el alero del edificio mientras el agua le caía a baldazos sobre la vereda. No fue una tormenta aislada: el Servicio Meteorológico Nacional había emitido, a las 5.41 del domingo, un alerta amarilla por tormenta que se extiende durante toda la jornada del lunes 12 de octubre y que, según los pronósticos, recién aflojaría hacia el viernes por la mañana.
El aviso oficial del organismo abarca gran parte del territorio neuquino. Cubre la región de la Confluencia y se proyecta hacia adentro, sumando el este y oeste de Añelo, el este de Pehuenches, Picún Leufú, el este de Loncopué, el este de Picunches, el este de Ñorquín, el sur de Chos Malal y el sur de Minas. En el centro y sur provincial, la advertencia incluye Catán Lil, Collón Curá, Zapala y las zonas bajas de Aluminé, Huiliches y Lácar. La escala del Servicio Meteorológico establece que el nivel amarillo señala fenómenos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades habituales, una categoría que no es extrema pero que, como me decía una colega que cubre el sur argentino, conviene no tomarse a la ligera.
Lluvias, granizo y ráfagas: qué esperar este lunes
La mañana arrancó más tranquila, con cielo cubierto, mínima de 11 grados, máxima prevista de 17 y algunos chaparrones en la zona de los valles. Pero el grueso de las tormentas se espera para la tarde, con lluvias abundantes en períodos cortos, granizo ocasional y ráfagas que, según el parte oficial, pueden llegar a los 35 kilómetros por hora. Los acumulados de lluvia podrían moverse entre los 10 y los 20 milímetros, con la posibilidad de que en algunos puntos puntuales se supere ese umbral.
- Zona de la Confluencia, incluida la capital neuquina
- Este y oeste de Añelo, este de Pehuenches y Picún Leufú
- Este de Loncopué, Picunches, Ñorquín, sur de Chos Malal y sur de Minas
- Centro provincial: Catán Lil, Collón Curá y Zapala
- Zonas bajas de Aluminé, Huiliches y Lácar
El martes da un respiro, pero el agua vuelve
El parte del organismo anticipa que las lluvias no se van a cortar el lunes. Las precipitaciones se mantendrían hasta el viernes por la mañana, aunque con temperaturas similares y algunas pausas temporarias entre sistema y sistema, esas mejoras momentáneas que permiten secar la ropa y volver a confiar en el calzado. El martes, por ahora, no tiene un alerta activo: se espera una mínima de 12 grados y un panorama más calmo, útil para retomar pendientes que la tormenta del lunes deje a medio camino.
El pronóstico trimestral que el Servicio Meteorológico publicó a fines de septiembre ya venía marcando la tendencia. Según ese informe, el noroeste patagónico tiene mayor probabilidad de registrar lluvias por encima de lo habitual durante el trimestre octubre-diciembre, mientras que las temperaturas medias se ubicarían dentro de valores normales. El propio organismo aclara que ese documento describe un comportamiento promedio del período y no permite anticipar cómo se repartirán las lluvias semana a semana, de modo que el seguimiento diario de los avisos sigue siendo la herramienta más confiable para decidir qué hacer y cuándo hacerlo.
Qué se puede hacer desde casa para atravesar estos días
Mientras el cielo siga descargando, conviene repasar algunos cuidados básicos que no cuestan nada y evitan disgustos grandes. En casa, lo primero es revisar desagües y canaletas para que el agua encuentre por dónde salir y no termine adentro; después, asegurar objetos sueltos en patios y balcones, desde macetas hasta bicicletas, porque una ráfaga a 35 kilómetros por hora los lleva puesto. A la hora de salir, vale la pena llevar paraguas resistente y prestar atención a los alertas en el celular, sobre todo si el viaje incluye rutas o caminos de ripio. Y para los que tienen chicos en edad escolar, como Raúl, anticiparse al parte del día puede hacer la diferencia entre llegar a horario o terminar esperando, otra vez, bajo el alero.
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