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VIE, 16 OCT 2026
Deportes

Novak Djokovic, a un paso de alcanzar la marca eterna de Federer: por qué este título en Pekín vale más de lo que parece

El serbio llegó a 102 trofeos con apenas uno de diferencia respecto del récord del suizo y estiró un invicto de 34 partidos en la capital china. La final se definió por el abandono del australiano De Miñaur, y el número uno sigue alimentando su leyenda.

JR
Josefina RiverosCiencia y universidad · · lectura 4 min
Novak Djokovic, a un paso de alcanzar la marca eterna de Federer: por qué este título en Pekín vale más de lo que parece

A veces el deporte se encarga de escribir las líneas más redondas sin que nadie las fuerce. Novak Djokovic ganó el ATP 500 de Pekín y, sin proponérselo demasiado, se plantó a un solo título de los 103 que Roger Federer cosechó a lo largo de toda su carrera. Es una distancia mínima, casi un suspiro, pero en el tenis de élite significa muchísimo: el serbio acaba de transformarse en el jugador en actividad más cerca de igualar una marca que, hasta hace poco, parecía intocable.

La final en la capital china terminó antes de lo previsto. El marcador quedó 7-6 (3) y 0-1 a favor de Djokovic cuando el australiano Alex de Miñaur decidió parar. Venía con la pierna izquierda vendada desde el primer set, había pedido atención médica y aunque se quedó con el game inicial del segundo parcial, el cuerpo no le dio para más. Abandonó y le dejó al serbio su corona número 102.

Una victoria que ajusta la historia grande del tenis

El número 102 tiene un peso específico. Federer cerró su carrera con 103, mientras que el estadounidense Jimmy Connors sigue arriba de todos con 109. Djokovic integra ese club selecto de tres jugadores que superaron los 100 títulos individuales en la Era Abierta, esa etapa del tenis que arrancó en 1968, cuando los profesionales pudieron competir con los amateurs en los grandes torneos. Es como si en el fútbol habláramos de los que pasaron los 1000 goles: una categoría que parece de otro siglo.

Además, el trofeo de Pekín lo dejó con 73 consagraciones sobre superficie dura, dos más que el suizo. La superficie dura es la más común del circuito: la que se usa en la mayoría de los ATP 500, Masters 1000 y en los Grand Slam de Australia y Estados Unidos. Es, en criollo, la cancha de todos los días.

El invicto en China y una racha que impresiona

El serbio regresó a Pekín después de 11 años sin pisar el torneo. Y lo hizo como si nunca se hubiera ido: se consagró por séptima vez y estiró su récord en el certamen a 34 victorias y ninguna derrota. Algo así como entrar a un aula después de años sin ir y sacarte el mejor promedio: la cancha china le tiene fe y él se lo devuelve con resultados.

Laureano Páez, becario de la sección de deportes, lo resume con una comparación bien gráfica: Djokovic camina por las canchas chinas como quien entra a su casa y se saca los zapatos, sin prisa pero sin dudas. En su semana en Pekín, el serbio tampoco necesitó ganar todos los partidos de manera convencional: en la semifinal, el ruso Daniil Medvedev fue descalificado por impactar con un golpe a un espectador cuando el marcador estaba 7-5 y 5-3 a favor de Nole. Dos definiciones anticipadas, un solo campeón.

Qué significa a los 39 años y hacia dónde va

El título en China fue el primero desde noviembre de 2025, un detalle que no es menor: Djokovic llevaba casi un año sin levantar un trofeo ATP. Volver a ganar a los 39 es una rareza, porque el circuito es cada vez más joven y más físico. Con esta consagración, además, estiró a 21 las temporadas consecutivas con al menos un campeonato, una constancia que también forma parte de su leyenda silenciosa.

Los 500 puntos sumidos en Pekín lo acercaron a un objetivo concreto: clasificarse a las ATP Finals de Turín, el torneo que reúne una vez al año a los ocho mejores del ranking y que cierra la temporada. Faltan varios Masters 1000, incluido el de Shanghái, que es su próximo compromiso, y la pulseada por meterse en ese grupo selecto sigue abierta.

¿Y eso para qué sirve?

Sirve para entender por qué Djokovic sigue siendo una pieza central del tenis contemporáneo, aun cuando otros nombres jóvenes amenazan con desplazarlo. Cada título que suma no es solo un número en la estadística: es una marca que vuelve a poner en discusión los récords que parecían eternos, empezando por el de Federer. Y es, sobre todo, una forma de recordarle al circuito que, a los 39, el serbio todavía está en carrera por los lugares más altos de la historia.

JR
Josefina RiverosCiencia y universidad

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