Saltar al contenido
San Juan ByteSan Juan Byte ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,32%Dólar MEP $1.537,30 -0,16%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Deportes

Roddick volvió a Nueva York para hablar de Del Potro: "Mi favorito absoluto, el gigante gentil"

El estadounidense repasó la noche en la que el argentino le puso punto final a su carrera, lo definió como uno de los mejores que vio en una cancha y se quebró al pensar en el tiempo que las lesiones le robaron.

MM
Marina MoralesEducación y tecnología · · lectura 4 min
Roddick volvió a Nueva York para hablar de Del Potro: "Mi favorito absoluto, el gigante gentil"

Vuelvo a cerrar los ojos y todavía lo veo a Juan Martín del Potro parado en la red del Arthur Ashe Stadium, con esa sonrisa enorme y los ojos húmedos, mientras yo del otro lado intentaba digerir que ese era el final. Por eso me llamó la atención leer, estos días, que Andy Roddick volvió exactamente a esa misma cancha, ahora sin puntos en juego, para una exhibición junto a Roger Federer, y eligió ese escenario para hablar precisamente del argentino que lo derrotó en los octavos de final del US Open 2012 y, casi sin querer, le terminó regalando una despedida. Roddick, lejos de cualquier rencor, se sentó frente a los micrófonos y lo definió, con una ternura que sorprendió a más de uno, como "mi favorito absoluto". No fue un recuerdo técnico ni un análisis estadístico: fue, simple y llanamente, el testimonio de un amigo.

La historia entre ambos tiene una fecha y un escenario que cualquier amante del tenis tiene grabados. El 5 de septiembre de 2012, Del Potro venció a Roddick por 6-7, 7-6, 6-2 y 6-4 en la cancha central del Abierto de Estados Unidos, en lo que sería el último partido oficial del estadounidense en un Grand Slam. Roddick ya había anunciado antes del torneo que esa sería su última participación en un major como profesional, y el cruce quedó en la memoria de los dos. Lejos de cualquier rencor, la relación entre ambos se construyó con los años y hoy incluye viajes compartidos, bromas en redes sociales y un respeto que sobrevive a la de aquel día en Flushing Meadows.

Un gigante gentil en la era de los más grandes

Lo que más me quedó dando vueltas de las palabras de Roddick fue la manera en que enmarcó a Del Potro en la historia del tenis. No lo puso a la altura de Federer, Nadal o Djokovic en números, pero sí en una categoría aparte: la de los que se animaron a interrumpir el dominio del Big Three en su mejor momento. "Fue uno de los pocos que de alguna manera se metió entre los grandes", dijo el estadounidense, casi como un reconocimiento a una hazaña que, a esta altura, parece todavía más grande. El propio recorrido de Del Potro lo respalda: llegó a estar número 3 del mundo y ganó el US Open 2009 con una victoria en la final justamente ante Federer, algo que en esa época parecía una herejía. Después vinieron los trofeos menores, las finales perdidas, las lesiones que aparecieron una y otra vez y una carrera que, según Roddick, podría haber sido incluso más grande de lo que terminó siendo.

“Pienso en él con entusiasmo por cómo es como persona. También lo pienso con tristeza, porque es uno de los mejores jugadores que he visto y desearía que hubiera tenido más tiempo y más salud.”Andy Roddick

Lo que las lesiones se llevaron

Es inevitable preguntarse, mientras uno lee estas declaraciones, cuántas cosas se pudo haber llevado Del Potro de no haber pasado por quirófano tantas veces. La muñeca derecha fue su sombra durante casi una década: operaciones, recuperaciones, regresos prematuros, más operaciones. Cada vez que parecía volver para quedarse, el cuerpo le decía que no. Su retiro definitivo, anunciado en 2022, fue leído como una decisión inevitable pero no por eso menos dolorosa. Roddick, al referirse a ese recorrido, dejó entrever algo que muchos sienten y pocos dicen en voz alta: que en el tenis, a veces, el talento alcanza para entrar en el podio de los mejores, pero no alcanza para asegurarte un lugar estable. Las lesiones son la frontera invisible que separa a los grandes de los enormes.

Me quedo pensando en lo que se puede hacer desde casa con esta historia, porque a veces uno la lee como una nota colorida y se olvida de lo que enseña. Lo de Roddick y Del Potro deja varias cosas sobre la mesa: que se puede perder en la cancha y ganar un amigo para toda la vida; que los talentos fuera de serie no siempre van de la mano de los cuerpos que les responden; y que la grandeza de un jugador se mide también por cómo lo recuerdan los rivales que lo vieron de cerca. Mientras preparo la cena y reviso el teléfono, me descubro tarareando mentalmente aquella devolución de Del Potro en el quinto set ante Federer, en la final de 2009, y entendiendo un poco mejor por qué Andy Roddick, tantos años después, sigue eligiéndolo como su favorito.

MM
Marina MoralesEducación y tecnología

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo