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VIE, 16 OCT 2026
Vida

Una mirada desde la tranquera: el filme argentino que se mete en la vida cotidiana de los kelpers

Pablo Aparo pasó cinco meses en las islas Malvinas para registrar cómo viven los civiles que conviven, día a día, con la base militar británica. El documental, premiado en el BAFICI, puede verse en salas de Buenos Aires, La Plata, Rosario y Córdoba.

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Marina MoralesEducación y tecnología · · lectura 4 min
Una mirada desde la tranquera: el filme argentino que se mete en la vida cotidiana de los kelpers

Cuando me enteré de que existían 3.500 civiles en las Malvinas conviviendo a pocos kilómetros con una base militar de tamaño equivalente, sentí esa mezcla de curiosidad y respeto que aparece cada vez que una historia nos interpela desde un lugar que creíamos conocer. Esa fue exactamente la pregunta que se hizo Pablo Aparo, un cineasta argentino de 40 años, antes de subir a un avión rumbo a las islas por primera vez, en 2020. Lo que encontró allí, después de tres viajes y casi medio año de convivencia, se convirtió en el documental "Los vencedores", que acaba de obtener dos premios en el BAFICI y todavía puede verse en salas argentinas.

Según datos del Ministerio de Defensa y de la Administración de Malvinas, en el archipiélago viven alrededor de 3.500 habitantes civiles, una cifra comparable a la cantidad de efectivos militares estacionados de forma permanente en la base aérea de Mount Pleasant. Esa paridad demográfica es, justamente, la piedra angular del documental de Aparo: mostrar cómo se organiza la vida cotidiana de los kelpers cuando tienen al lado, y a la vista, una instalación de ese porte.

Matt, el terrateniente que le abrió la tranquera

Aparo llegó a las islas con la idea de filmar la rutina de los isleños, sus ceremonias, su vínculo con la guerra de 1982. Los permisos de filmación los gestionó ante la Administración de Malvinas, y la respuesta fue despareja: mientras algunos kelpers colaboraron con entusiasmo, otros le pidieron que guardara la cámara o directamente le impidieron el acceso a ciertos lugares. El único que aceptó fue Matt, un terrateniente local dueño de una estancia extensa en medio de las montañas y conocido por expresar abiertamente su rechazo hacia la Argentina. Esa misma tarde, Aparo ya estaba durmiendo en la granja de Matt, dispuesto a compartir con él las tareas rurales y, sobre todo, las conversaciones.

Uno de los momentos más tensos del documental ocurre cuando ambos visitan el Salón de la Pradera del Ganso (Goose Green), el lugar donde el Ejército argentino mantuvo encerrados a los isleños durante varias semanas en mayo de 1982, entre ellos a Matt y a su familia. La sola presencia de un argentino dentro del salón provocó que varios asistentes abandonaran el lugar. Esa escena, registrada por la cámara de Aparo sin buscar el conflicto, condensa una herida que el tiempo no cerró.

Lo que no se conoce de la posguerra

"Los vencedores" recoge además testimonios sobre el período bélico que circulan poco en la Argentina. Entre ellos, el relato de isleños que, después del cese del fuego, abrieron galpones donde el Ejército argentino había almacenado donaciones de ropa de invierno y alimentos enviados desde el continente para los soldados. Las cajas, aclaran los protagonistas, nunca llegaron a destino: los efectivos habían estado expuestos al frío y al hambre sin recibirlas. El documental muestra también cartas que soldados argentinos escribieron a los propios kelpers, redactadas en inglés elemental, pidiendo comida o abrigo. Son papeles que humanizan a quienes pelearon en el Sur y que, vistos desde hoy, interpelan.

  • Funciones vigentes en la Ciudad de Buenos Aires, La Plata, Rosario y Córdoba.
  • Premios obtenidos en la última edición del BAFICI.
  • Proyecciones previas en el Malba de Buenos Aires.

Para los lectores que quieran acercarse a esta mirada, conviene tener presente que la cartelera cambia semana a semana en cada sala, de modo que vale la pena chequearla antes de ir. En lo personal, creo que vale la pena hacerse la pregunta que el documental deja flotando: ¿cambiaría algo en nuestra imagen de las islas si las miramos, aunque más no sea un rato, desde la tranquera de Matt? No se trata de revisar la historia, sino de sumar una voz que rara vez escuchamos, la de quienes viven allí todo el año, lejos del ruido de los aniversarios y las declaraciones oficiales.

Como siempre, desde casa lo más sencillo es consultar la página de cada complejo o las redes sociales del filme para confirmar horarios. Y si la pregunta los atraviesa como me atravesó a mí al leer sobre este proyecto, anoten el título: "Los vencedores". A veces, una butaca y una pantalla son la mejor manera de empezar a mirar un tema con otros ojos.

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Marina MoralesEducación y tecnología

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