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VIE, 16 OCT 2026
Deportes

Una planchada a los 12 minutos que Lanús no se saca de la cabeza

El Granate perdió con Boca en la Bombonera, pero la derrota quedó relegada por la jugada de Leonel Flores sobre Sasha Marcich: amarilla de Dóvalo, silencio del VAR con Delfino y quejas que llegaron desde el banco, el vestuario y la presidencia del club del Sur.

GG
Graciela GilPolítica y gestión pública · · lectura 3 min
Una planchada a los 12 minutos que Lanús no se saca de la cabeza

El pasillo visitante de la Bombonera hervía este domingo después del pitazo final. Mientras los jugadores de Boca celebraban los tres puntos, los de Lanús todavía masticaban una jugada que había quedado atrás en el reloj pero seguía presente en cada declaración. A los 12 minutos del primer tiempo, Leonel Flores llegó tarde a una disputa y dejó los tapones sobre la pierna izquierda de Sasha Marcich. El árbitro Pablo Dóvalo sacó tarjeta amarilla. La cabina del videoarbitraje, con Germán Delfino y Javier Uziga, ni siquiera llamó al juez principal a revisar la acción al monitor.

Los tres reclamos que resonaron en la Bombonera

El entrenador Mauricio Pellegrino, el capitán Carlos Izquierdoz y el presidente Nicolás Russo coincidieron, con distintos matices, en una misma lectura: la jugada merecía roja y el sistema de videoarbitraje falló al no intervenir. Para el DT, la cuestión fue casi demanual básico del oficio.

“La jugada es muy clara, es una jugada con la pierna a la altura del gemelo, casi rodilla. Con la línea al lado, el VAR, cámaras. Ni siquiera consultarla es triste, no puedo decir otra cosa.”Mauricio Pellegrino, entrenador de Lanús

Pellegrino, además, contó que sus propios jugadores no salían de su asombro. “Los jugadores me preguntan por qué, si es una jugada tan clara”, resumió, en una frase que dejó al descubierto el desconcierto de un plantel que entendía que la planchada reunía todos los requisitos para la expulsión.

“Me llevo bien con Dóvalo. Él me dijo 'tengo personalidad para dirigir', aunque con otras palabras. Después, viendo la jugada, creo que le faltó personalidad para echar a un jugador de Boca a los 10 minutos.”Carlos Izquierdoz, capitán de Lanús

Izquierdoz, con el peso de haber sido referente de Boca, habló de igual a igual con quien impartió justicia. Aceptó el vínculo personal con Dóvalo, le reconoció el diálogo en la cancha, pero le marcó la falta de decisión en la jugada clave. Y, sobre todo, apuntó al VAR: “Por ahí él no la ve, pero el VAR tiene que llamar: es una jugada clarísima de expulsión”. Cerró con una pregunta que dejó flotando en el aire: “No sé qué hubiese cobrado si el planchazo lo metíamos nosotros”.

“Fue una clara expulsión. Cada vez que Delfino está en el VAR tenemos problemas.”Nicolás Russo, presidente de Lanús

La queja más dura llegó desde la política institucional del club. Russo entendió que Dóvalo podía estar lejos de la jugada, pero descargó la responsabilidad en la cabina: para eso existe el videoarbitraje, dijo. Y fue más allá, al pedir directamente que Delfino no vuelva a intervenir en partidos de Lanús: “Yo preferiría que Delfino no nos dirija más”.

Lo que se vio, lo que se cobró y lo que no se revisó

  • A los 12 minutos del primer tiempo, Flores impactó con los tapones la pierna izquierda de Marcich, que quedó tendido en el campo.
  • El árbitro Pablo Dóvalo sancionó tarjeta amarilla y no detuvo el juego más allá de la amonestación.
  • Germán Delfino y Javier Uziga, en la cabina del VAR, revisaron la acción sin convocar a Dóvalo al monitor de campo.
  • El entrenador, el capitán y el presidente de Lanús calificaron la jugada como expulsión clara y cuestionaron el rol del videoarbitraje.

La derrota deportiva dejó a Lanús con sabor amargo en lo numérico y con un expediente abierto en lo institucional. Más allá de los puntos que se llevó Boca, el cruce reavivó el debate sobre los criterios de intervención del VAR en infracciones de contacto duro, especialmente cuando el árbitro de campo queda lejos de la acción. Para el club del Sur, la respuesta tiene nombre y apellido: Delfino. La sentencia de Nicolás Russo lo dice, sin vueltas.

GG
Graciela GilPolítica y gestión pública

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