Saltar al contenido
San Juan ByteSan Juan Byte ⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,32%Dólar MEP $1.536,80 -0,19%Riesgo país 622 pb +1,80%
VIE, 16 OCT 2026
Vida

Cuando la imagen falsa también hiere: el caso de Lomas de Zamora que sacude a las aulas

Cuatro alumnos son investigados por crear y difundir material sexual manipulado con inteligencia artificial a partir de fotos de redes sociales. La Justicia actuó de oficio, pero las familias y el colegio debaten cómo prevenir y contener el daño psicológico en adolescentes.

MM
Marina MoralesEducación y tecnología · · lectura 4 min
Cuando la imagen falsa también hiere: el caso de Lomas de Zamora que sacude a las aulas

Me lo contó Martina - nombre de una de las madres que se acercó a la manifestación - mientras sostenía un cartel hecho a mano frente al colegio: su hija de catorce años había dejado de dormir, faltaba a clases y no quería mirarse al espejo desde que se enteró de que una foto suya, tomada de su perfil público de Instagram, había sido manipulada con inteligencia artificial para simular un desnudo. La chica, igual que sus compañeras, sabía que la imagen era falsa. Y, sin embargo, el golpe emocional fue tan profundo como si la foto trucada hubiera sido real, y eso, precisamente, es lo que vuelve a poner en el centro del debate a un fenómeno que combina tecnología, adolescencia y vulnerabilidad.

El hecho ocurrió en un establecimiento secundario de Lomas de Zamora, donde cuatro menores quedaron bajo investigación por la presunta producción y distribución de imágenes sexuales falsas a partir de fotografías de sus propias compañeras obtenidas en redes sociales. La causa se tramita como producción y distribución de material de abuso sexual infantil (MASI), una figura que contempla justamente la manipulación digital, y la Justicia ordenó allanamientos y pericias sobre los dispositivos de los alumnos involucrados. Las clases de los adolescentes apuntados pasaron a la modalidad virtual y se dispuso una medida de cese de hostigamiento para evitar el contacto entre las partes.

El daño real que deja una imagen irreal

"Aunque sé que es falso, me da vergüenza", resumió una de las alumnas afectadas en el expediente, y esa frase concentra la paradoja del caso: que la falsedad técnica de la imagen no neutraliza, ni por asomo, el sufrimiento psicológico de la víctima. Las jóvenes relataron sensaciones de asco, miedo y angustia ante la incertidumbre sobre adónde pudo haber llegado el material. Una de ellas contó que tardó varios días en contarles a sus padres porque no quería que la vieran "así", aun siendo consciente de que las fotos habían sido manipuladas. Otra expresó su preocupación con una frase que me quedó dando vueltas: "Creemos que pudo haber llegado a cualquier parte del mundo", y esa idea de exposición global, sin control posible, es la que más cuesta procesar a cualquier adolescente.

De la escuela a la protesta

Las alumnas afectadas relataron que se presentaron en el colegio apenas descubrieron lo ocurrido, pero sintieron que la respuesta institucional llegó tarde y resultó tibia, y que la primera reacción de algunos adultos fue minimizar el episodio por tratarse de "imágenes falsas". Más adelante, la dirección organizó jornadas de diálogo con tutores y equipos de orientación, mientras los cuatro apuntados continuaban el ciclo lectivo desde sus casas. La tensión acumulada derivó en una protesta que las propias estudiantes convocaron frente al establecimiento, con presencia de familias y de chicos de otros cursos y de otras escuelas, y los videos de la manifestación se viralizaron en redes sociales junto con testimonios de jóvenes que dijeron haber atravesado situaciones parecidas, lo que confirmó, otra vez, que el caso de Lomas no es un hecho aislado.

Qué se puede hacer desde casa

  • Revisar juntos la privacidad de las redes: conviene pasar los perfiles a privados y borrar o limitar el acceso a fotos con uniforme, en la escuela o en el domicilio, que son las más usadas para este tipo de manipulaciones.
  • Hablar del tema sin minimizarlo: si un hijo o una hija cuenta algo así, evitar frases como "pero si es falso" o "no pasó nada". El daño emocional existe aunque la imagen no sea real, y_acknowledge ese dolor es el primer paso.
  • Guardar la prueba: hacer capturas de pantalla de los mensajes, los perfiles y los envíos, con fecha y hora, antes de que se borren. Esa cadena de preservación es clave si se decide hacer una denuncia.
  • Denunciar de inmediato: además de la denuncia penal, se puede reportar el material en las propias plataformas para que sea removido, y en Argentina existe la línea 137 para orientación inmediata.
  • Pedir acompañamiento psicológico: la mayoría de los gabinetes escolares no están preparados para estos casos, por lo que conviene buscar profesionales con experiencia en ciberacoso y en violencias digitales de género.

Mientras la Justicia avanza con la investigación en Lomas de Zamora, lo que dejó este caso en la comunidad educativa es una certeza incómoda: que la inteligencia artificial no inventó una forma nueva de agresión entre adolescentes, sino que le quitó los últimos límites a una vieja forma de daño. Y que, cuando la tecnología corre más rápido que los protocolos, el primer escudo sigue siendo la palabra, la escucha y la respuesta rápida de los adultos. Por eso, si en casa surge una pregunta, una duda o un relato que suena mínimo, lo mejor que podemos hacer como padres y como docentes es tomárnoslo en serio desde el primer momento, porque para la víctima, el hecho nunca es menor.

MM
Marina MoralesEducación y tecnología

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo