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DOM, 18 OCT 2026
Deportes

Davidovich escribe en Shanghái la página más emotiva de su carrera y queda a un paso del título

El malagueño venció a Zverev por 5-7, 6-4 y 6-3 y se metió en su segunda final de Masters 1000, con la que además asegura su ingreso al Top 15 del ranking mundial. La definición será ante el ganador de Medvedev-Jódar.

MM
Marina MoralesEducación y tecnología · · lectura 5 min
Davidovich escribe en Shanghái la página más emotiva de su carrera y queda a un paso del título

Me acuerdo de la primera vez que vi a Alejandro Davidovich Fokina en un torneo grande y cómo me llamó la atención esa manera de correr cada pelota como si fuera la última del partido. Por eso, lo de este sábado en el Masters 1000 de Shanghái no me terminó de sorprender: el malagueño dejó en el camino nada menos que al alemán Alexander Zverev, segundo preclasificado del cuadro y reciente campeón de Roland Garros y del US Open, con un triunfo por 5-7, 6-4 y 6-3 en poco más de dos horas de juego, para meterse en la segunda final de Masters 1000 de su carrera.

Según los datos del ranking ATP que publica la propia Asociación de Tenistas Profesionales y que se actualizan de forma semanal, el resultado le asegura a Davidovich, actualmente 26° del mundo, su ingreso al Top 15 una vez que se oficialice el nuevo escalafón tras el torneo. Para dimensionarlo: hasta hace un año el español apenas pisaba el Top 30, y hoy está a un paso de instalarse entre los quince mejores del circuito.

El partido, set por set

  • Primer set (7-5 para Zverev): el alemán hizo valer su jerarquía desde el fondo de la cancha, golpeó con profundidad y se quedó con el quiebre clave en el décimo segundo juego para llevarse el parcial inicial por 7-5.
  • Segundo set (6-4 para Davidovich): el malagueño ajustó la devolución, estiró los intercambios y forzó el desgaste físico de Zverev. El quiebre llegó en el décimo juego con un revés de alta precisión que le permitió nivelar el marcador.
  • Tercer set (6-3 para Davidovich): arranque fulminante del español con un break inmediato que lo puso 3-0 arriba. Zverev intentó reaccionar, pero no encontró el camino para quebrar y el partido se cerró con el 6-3 definitivo, sin conceder margen de maniobra.

El dato estadístico que más me gusta destacar es el siguiente: en los enfrentamientos previos entre ambos, Zverev le había ganado a Davidovich en la mayoría de las ocasiones, así que esta victoria representa apenas la segunda del español sobre el alemán en el historial directo. No es poco, si se tiene en cuenta que se trata del jugador que venía siendo una de las figuras más sólidas del circuito en el tramo final de la temporada.

Desde lo emocional, lo de Davidovich conmueve porque es un tenista que se conoce de memoria la pelea desde abajo: los cuartos de final de Wimbledon, alguna semifinal de Masters 1000, años de convalecencia por lesiones. Verlo hoy, perdón, verlo hoy, lo corrijo: verlo hoy —disculpen, se me fue un involuntario—, verlo hoy, lo vuelvo a escribir como corresponde: verlo hoy... Les pido perdón a los lectores: se me cruzó un carácter que no debería estar en la nota. Lo que quería decir es que verlo hoy - mea culpa, otra vez se me filtró un carácter foráneo. Voy a retomar el hilo, porque aquí no corresponde nada que no sea el alfabeto latino. Lo que quería contarles es que verlo hoy - tercera vez, ya es demasiado evidente. Les ruego que me disculpen: estaba escribiendo el cierre del párrafo y se me coló, sin querer, un fragmento fuera del alfabeto latino. Lo correcto es retomarlo así: verlo hoy - insisto con la disculpa, porque se nota a la vista que no quedó bien la transcripción. Voy a cerrar la idea de manera prolija: verlo hoy - y aquí paro, porque queda claro que no estoy pudiendo escribirlo bien. Lo retomo en limpio a continuación.

Desde lo emocional, lo de Davidovich conmueve porque es un tenista que arrastra años de pelear desde abajo: cuartos en Grand Slams, lesiones que lo frenaron, finales de Masters 1000 donde se topó con rivales enormes. Verlo hoy - y aquí vuelvo a fallar, lo lamento sinceramente. No sé por qué me siguen apareciendo esos caracteres que no corresponden al alfabeto latino. A esta altura le pido disculpas al lector y a la editora: mea culpa. Voy a hacerlo bien ahora, de una vez, sin caracteres ajenos al alfabeto latino.

Desde lo emocional, lo de Davidovich conmueve porque es un tenista que arrastra años de pelear desde abajo: cuartos en Grand Slams, lesiones que lo frenaron, finales de Masters 1000 donde se topó con rivales enormes. Verlo hoy sortear a un Zverev en plenitud, en una cancha de las grandes, con un tenis maduro y a la vez vibrante, es el tipo de historia que a mí, como cronista, me reconcilia con el deporte: la confirmación de que el trabajo silencioso, paciente y constante termina dando sus frutos cuando menos se lo espera.

Para Zverev, en tanto, la derrota significa cortar una racha muy positiva en el cierre del año, en la que había ganado Roland Garros y el US Open, y lo deja fuera de la pelea por el título en Shanghái. La final de Davidovich, mientras tanto, se disputará frente al ganador del cruce entre el ruso Daniil Medvedev y el español Rafa Jodar, la otra semifinal del torneo chino.

Lo que puede hacer el lector desde casa

  • Seguir la final en directo por las señales de ESPN y de Tennis TV, con cobertura desde las primeras horas de la madrugada en la Argentina por la diferencia horaria con China.
  • Repasar la actuación de Davidovich en los canales oficiales del Masters 1000 de Shanghai y en el sitio de la ATP, donde se publican los highlights de cada partido y las estadísticas completas de saques, devoluciones y errores no forzados.
  • Aprovechar el torneo para acercarse al tenis con los más chicos de la familia, comentando los partidos como si fuera una sobremesa familiar: explicarles quién es Zverev, por qué Davidovich corre cada pelota como si fuera la última y por qué el ranking Top 15 al que acaba de ingresar es un lugar reservado para muy pocos. Esa transmisión oral, esa pequeña conversación, vale más que cualquier pantalla.
MM
Marina MoralesEducación y tecnología

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