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VIE, 16 OCT 2026
Economía

El crédito dejó de ser una herramienta y se volvió la base del sostenimiento cotidiano de tres de cada cuatro hogares endeudados

Un relevamiento de Inteligencia Analítica sobre familias que destinan más del 10% de sus ingresos al pago de deudas describe un patrón en el que la toma de préstamos para alimentos, servicios y alquiler se generaliza, con mayor intensidad en los segmentos de menores ingresos.

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Natalia QuirogaNegocios y economía digital · · lectura 3 min
El crédito dejó de ser una herramienta y se volvió la base del sostenimiento cotidiano de tres de cada cuatro hogares endeudados

El 76,5% de los hogares argentinos que destinan más del 10% de sus ingresos al pago de compromisos financieros recurrió al crédito para cubrir gastos básicos como alimentos, servicios, alquiler o expensas, según un relevamiento de la consultora Inteligencia Analítica al que tuvo acceso este medio. El dato, de arranque, permite dimensionar la profundidad del fenómeno: la deuda dejó de cumplir una función excepcional y se transformó en un mecanismo cotidiano para sostener la vida doméstica de familias que, en muchos casos, perciben ingresos formales pero insuficientes.

Vamos a los números. El estudio se concentró en personas que ya destinan más del 10% de sus ingresos al pago de deudas. Dentro de ese universo, el 77,2% tomó un préstamo nuevo para cancelar uno anterior y el 62,1% registra al menos un pago atrasado. Además, el 56,2% de las familias endeudadas compromete el 40% o más de sus ingresos en cuotas e intereses. La comparación con el promedio nacional no muestra grandes diferencias: se trata de un patrón que atraviesa al conjunto de los hogares endeudados, con mayor peso relativo entre los segmentos de menores ingresos.

Para qué se endeuda la gente

  • Alimentos y productos básicos: 44,5% de los hogares endeudados.
  • Servicios, impuestos, alquiler y expensas: 32%.
  • Salud y educación: 5,5%.
  • Ropa, calzado y artículos para el hogar: 5,1%.
  • Cobertura de gastos básicos entre quienes ganan menos de 600.000 pesos mensuales: 90%.

El desglose por motivo muestra el peso de los gastos que no admiten postergación. El ítem más frecuente, alimentos y productos básicos, explica el 44,5% de los casos, mientras que servicios, impuestos, alquiler y expensas suman otro 32%. En conjunto, casi ocho de cada diez hogares endeudados tomaron crédito para financiar consumos elementales, un uso que la literatura económica suele asociar a situaciones de estrés financiero severo.

El mecanismo de la bola de nieve

“Tomo deuda para pagar alimentos, para pagar servicios. Al mes siguiente la situación no mejoró, no la puedo pagar y tengo que seguir pagando los alimentos y los servicios. Tomo otro préstamo para pagar interés sobre interés.”Juan Manuel Escolar, equipo de Inteligencia Analítica

En los segmentos de menores ingresos la situación es más aguda: la proporción que financia necesidades cotidianas con deuda alcanza el 90%, muy por encima del promedio general del 76,5%. Las herramientas a las que recurre cada estrato también varían. En la clase media baja y media predominan las tarjetas bancarias, los préstamos de entidades financieras y las billeteras virtuales. Entre quienes ganan menos de 600.000 pesos mensuales ganan terreno los préstamos familiares y los prestamistas informales, que pueden cobrar tasas superiores al 12% mensual por créditos de montos pequeños, según describió Escolar al detallar casos que observó en el trabajo de campo.

Los ingresos disponibles terminan de cerrar el cuadro. El 38,16% de los encuestados dijo no poder cubrir sus necesidades básicas y el 29,1% afirmó llegar justo; sumados, el 86,4% no logra solventar la totalidad de los gastos familiares con lo que percibe mensualmente. Frente a ese desfasaje, la consultora advierte que el crédito opera como un parche que tiende a retroalimentarse: cada nuevo préstamo se destina, en parte, a cubrir el anterior, mientras el capital original de la deuda queda sin cancelar.

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Natalia QuirogaNegocios y economía digital

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