La dieta DASH se abre paso en pacientes hipertensos medicados sin disparar el potasio en sangre
Un estudio presentado en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2026 de la American Heart Association mostró que el plan alimentario recomendado hace décadas para bajar la presión arterial no provocó hiperpotasemia en quienes ya toman fármacos. La aclaración de los autores sobre sus límites y lo que se puede hacer en casa.
A Marta, 54 años, le diagnosticaron hipertensión hace casi una década y, como a tantos pacientes en su situación, cada vez que su médica de cabecera le proponía hacer la dieta DASH aparecía el mismo reparo: está tomando dos pastillas para la presión, una para el corazón y un antiinflamatorio por las rodillas, y la combinación podía jugarle en contra con el potasio. Esa duda clínica, muy instalada en los consultorios, empieza a quedar atrás gracias a un trabajo que se presentó en las Sesiones Científicas de Hipertensión 2026 de la American Heart Association (AHA). El estudio, basado en datos de los ensayos GoFresh y GoFresh Rx, concluyó que seguir este patrón alimentario no elevó el potasio en sangre a rangos peligrosos en adultos hipertensos que ya están medicados.
Qué es la dieta DASH y por qué la cuidan tanto los cardiólogos
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El plan DASH, por las siglas en inglés de Dietary Approaches to Stop Hypertension, propone aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y lácteos bajos en grasa, al mismo tiempo que reduce las carnes rojas, la comida ultraprocesada, la sal y los azúcares añadidos. Lleva años figurando entre las recomendaciones centrales de la AHA y de sociedades médicas de todo el mundo para el tratamiento no farmacológico de la presión arterial alta. El problema es que es naturalmente rico en potasio, un mineral clave para la salud cardiovascular pero que, cuando se acumula de más en la sangre, puede provocar arritmias graves e incluso la vida.
Esa acumulación se llama hiperpotasemia y aparece con más frecuencia en personas con enfermedad renal crónica, ya que sus riñones depuran el mineral con menor eficiencia. A ese cuadro se le suma otro factor muy común: varios fármacos muy usados, como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), los antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA-II), ciertos diuréticos llamados ahorradores de potasio y algunos medicamentos para insuficiencia cardíaca y diabetes tipo 2, también favorecen la retención del mineral. Por eso, hasta ahora, muchos profesionales preferían no prescribir la DASH en pacientes en los que se cruzaban ambos riesgos.
Qué encontró el nuevo estudio
Los investigadores analizaron datos de adultos con hipertensión diagnosticada y distintos grados de función renal, medicados y no medicados, que adoptaron la DASH mientras tomaban diferentes clases de antihipertensivos. Midieron el potasio en sangre de manera sistemática y no detectaron incrementos que alcanzaran umbrales de riesgo clínico. En palabras de la coordinadora del trabajo, Marian Budu, del Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston, la dieta tiene eficacia demostrada para mejorar la presión arterial y los resultados de este seguimiento despejan una preocupación muy concreta en pacientes bajo tratamiento.
“Los niveles peligrosos de potasio pueden aparecer en quienes combinan antihipertensivos con antiinflamatorios como el ibuprofeno, por lo que el monitoreo clínico sigue siendo necesario.”Marian Budu, coordinadora de investigación clínica del Beth Israel Deaconess Medical Center de Boston
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Kevin Volpp, director del Centro Penn para Incentivos de Salud y Economía del Comportamiento de la Universidad de Pensilvania, recordó que el ensayo original GoFresh ya había mostrado mejoras significativas en la presión arterial con este plan. Este nuevo análisis, dijo, confirma que esas mejoras se logran sin aumentos clínicamente relevantes de potasio, incluso en pacientes que tomaban medicamentos capaces de elevarlo. Volpp, además, es uno de los investigadores principales de la línea de estudios GoFresh, por lo que su lectura tiene peso a la hora de poner los resultados en contexto.
Los límites que reconocen los propios autores
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- La investigación fue presentada en una reunión científica y aún no fue publicada en una revista con revisión por pares, por lo que sus conclusiones son preliminares.
- Los autores aclaran que los resultados no se aplican a pacientes con enfermedad renal avanzada ni a quienes toman simultáneamente antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno o el naproxeno.
- El monitoreo médico periódico de la función renal y del potasio en sangre sigue siendo indispensable en personas medicadas, sobre todo al iniciar o modificar un plan alimentario.
- Faltan estudios a más largo plazo que confirmen la seguridad en poblaciones diversas y con diferentes combinaciones de fármacos.
Lo que está sobre la mesa, en definitiva, es un paso adelante importante pero todavía con cautela: la DASH deja de ser automáticamente contraindicada en hipertensos medicados, aunque el seguimiento clínico continúa siendo la regla. En mi experiencia recorriendo consultorios y centros de salud, esta clase de noticias suele generar una mezcla de alivio y preguntas en los pacientes, y vale la pena tomárselas en serio antes de cambiar la dieta por cuenta propia.
Qué se puede hacer desde casa, con el visto bueno del médico de cabecera
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- Antes de empezar, pedir un análisis de sangre que incluya función renal y potasio, y repetirlo a las cuatro o seis semanas de introducir cambios importantes en la alimentación.
- Contar con el acompañamiento del médico o de una licenciada en nutrición, especialmente si se toman IECA, ARA-II, diuréticos ahorradores de potasio o medicación para insuficiencia cardíaca o diabetes.
- Incorporar los alimentos de la DASH de manera gradual: más frutas, verduras de hoja, legumbres y cereales integrales, y reducir en paralelo la sal, los ultraprocesados, las gaseosas y las carnes rojas.
- Evitar el consumo simultáneo de antihipertensivos con antiinflamatorios de venta libre como ibuprofeno o diclofenac sin consulta previa, por el riesgo documentado de hiperpotasemia.
- No suspender ni modificar la medicación por decisión propia, ni siquiera si la presión mejora con la dieta.
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San Juan Byte