La serie de Moria Casán en Netflix, entre dos frentes judiciales y el debate por los límites de la biografía
Los hijos de Luis Vadalá abrieron demandas paralelas: una ya tuvo su primera audiencia y la otra se amplió con un director como demandado. Piden plata y disculpas, no que se baje la serie. En el medio, un reality de 2007 y una pregunta incómoda.
Tengo que confesar algo antes de arrancar: cuando vi que se venía una serie biográfica de Moria Casán, pensé que la discusión iba a pasar por la actuación o por la elección de la actriz. Nunca se me cruzó por la cabeza que el ruido legal llegaría de un lugar completamente distinto: los hijos del exmarido. Pero acá estamos, escribiendo sobre tribunales en lugar de sets de grabación, y eso ya dice bastante de cómo se mueve hoy la frontera entre la ficción, la memoria familiar y el streaming.
La serie está en Netflix hace menos de un mes y ya acumula dos demandas judiciales presentadas por separado por hijos de Luis Vadalá, el ex de Moria. Son dos causas distintas, dos hermanos con dos abogados, y un detalle que no es menor: una de las acciones sumó como demandado al director del proyecto, algo que no había ocurrido en el primer reclamo.
Dos causas, dos tiempos
La primera demanda la puso Ingrid, que ya tuvo su primera audiencia. La segunda la presentó Ramiro, que apunta a Netflix, a la productora, a Moria y también a Javier Van de Couter, el director. En su caso, la primera audiencia quedó fijada para fines de septiembre, así que todavía no pisó Tribunales, pero ya está formalmente en el expediente.
Mientras hablaba del tema con Tomás, un becario de la sección, me hizo una pregunta que vale la pena reproducir porque resume el problema sin tecnicismos: "O sea, ¿te pueden demandar por mostrar a alguien que ya contó su propia historia en televisión? Es raro, ¿no?". Raro no, le dije. Es exactamente lo que vuelve este caso tan interesante para discutir, más allá de quién gane o pierda.
- Los tres ejes del reclamo de Ramiro: daño psicológico, daño moral y perjuicio a la imagen de su padre.
- Las escenas cuestionadas: consumo de sustancias, episodios de violencia y una escena donde el personaje aparece desnudo frente a una hija menor de edad.
- Qué piden: un resarcimiento económico y disculpas públicas. No piden editar la serie ni sacar las escenas.
- Un dato de contexto: en 2007, Luis Vadalá participó de Gran Hermano Famosos y relat él mismo varios de los episodios que hoy aparecen ficcionados.
- La serie no menciona el apellido Vadalá; al personaje se lo llama siempre por el nombre de pila.
La defensa de Moria y la pregunta que incomoda
El abogado de Moria, César Carozza, salió a cuestionar los argumentos de la familia. Le apuntó especialmente a una escena donde el personaje aparece con un origen humilde y trabajando de mecánico, como si eso fuera un menosprecio. "¿Y eso es menospreciar a alguien? ¿Ser mecánico es despreciar a alguien?", preguntó en el debate público. La pregunta parece simple, pero toca un nervio: ¿qué escenas de la vida de un personaje se consideran difamatorias y cuáles son parte del retrato?
Para terminar, el clásico de esta columna, pero con la seriedad que el tema merece: ¿y eso para qué sirve? Sirve para entender que cuando una plataforma gigante decide producir una biografía, no está contando la historia de una sola persona. Está contando la historia de un ecosistema entero: ex parejas, hijos, familias ensambladas, secretos que algunos quisieran que se quedaran en el living de una casa de los años 80. Y ese ecosistema, en algún momento, responde. A veces con un comunicado, a veces con un abogado. Cuando responde con un abogado, lo que se discute en los tribunales termina definiendo, caso a caso, hasta dónde puede llegar una cámara con la vida privada de un tercero.
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