Lex Luthor se hartó: las dos razones que empujaron a Michael Rosenbaum a decirle adiós a Smallville
El actor que encarnó al villano durante siete temporadas explica por qué eligió no renovar cuando los creadores originales también se fueron, y abre la puerta a un regreso en formato animado junto a Tom Welling.
Cuando uno se imagina a Lex Luthor, probablemente piense en un magnate de traje impecable y una sonrisa helada. Pero durante siete temporadas, ese villano tuvo la cara de un pibe pelirrojo que, al parecer, llegó a un punto donde el traje le empezó a quedar chico. Michael Rosenbaum, el actor que dio vida al archienemigo de Superman en Smallville, contó en las últimas semanas por qué decidió no renovar su contrato después de la séptima temporada de la serie, una decisión que en su momento dejó a los fans con la boca abierta y que hoy tiene una explicación bastante concreta.
Dos factores, un mismo portazo
Como me dijo una vez una becaria que cubre entretenimientos, las salidas de los actores de las series largas casi nunca se explican por una sola cosa. Es una mezcla. Y en el caso de Rosenbaum, esa mezcla tiene dos ingredientes bien claros.
- Las ganas de crecer profesionalmente: el propio actor reconoció que, después de casi una década metido en la piel del mismo personaje, sentía que había llegado el momento de pegar el salto y probar otros roles. "Estaba preparado para seguir adelante y dar un nuevo paso", declaró al recordar su salida, una frase que suena a la de alguien que ya se había sacado las ganas.
- La salida simultánea de los creadores originales: Alfred Gough y Miles Millar, los-showrunners que concibieron Smallville desde el primer capítulo, también abandonaron el proyecto al cierre de esa misma temporada. Rosenbaum lo mencionó en su pódcast "Inside of You" como un punto decisivo. Cuando se va el director de orquesta, es lógico que el músico principal evalúe si quiere seguir tocando.
Pongámoslo en términos domésticos, que es como mejor se entienden estas cosas: imaginen que comparten un departamento con amigos desde hace siete años. De golpe, dos de esos amigos —los que habían elegido el lugar, los que pagaban la mayoría de los gastos— les avisan que se mudan. Aunque uno pueda seguir pagando su parte y quedarse, lo más probable es que empiece a pensar si no es hora de buscar en otra parte. Eso, más o menos, fue lo que pasó detrás de cámara.
Hay un detalle que a veces se pierde: Rosenbaum había firmado en un principio por seis temporadas. Aceptó estirar un año más, hasta la séptima, pero cuando ese compromiso se cumplió y aparecieron los otros dos factores, tomó la decisión de no renovar. Tenía la opción de seguir y, sin embargo, eligió abrir la puerta.
La serie cambió de piel y él prefirió no estar
La octava temporada confirmó que Smallville había entrado en otra etapa. Se fueron también Kristin Kreuk y Laura Vandervoort, el Guasón de turno —perdón, Oliver Queen— ganó más minutos en pantalla y aparecieron personajes como Tess Mercer y Davis Bloome. El pueblito chico de Clark Kent fue cediéndole lugar a Metrópolis y al futuro más adulto del héroe. Era, en criollo, otra serie con el mismo nombre.
Igual, Rosenbaum no cortó del todo el vínculo. Volvió para el último capítulo de la serie, el gran cierre que los fans todavía recuerdan con una mezcla de nostalgia y emoción. Lo que no aceptó fue participar del crossover Crisis en Tierras Infinitas, ese megaevento donde se cruzan varios universos de DC. Su justificación fue tan gráfica como su personaje: "Solo hay sitio para un Lex. Si van a hacer una historia sobre el multiverso, no quiero estar con otros Lex", dijo, casi como si fuera una pelea de egos entre villanos.
Después de Smallville, el actor repartió su tiempo entre la comedia Impastor, las dos últimas entregas de Guardianes de la Galaxia y varias producciones animadas donde le puso la voz a Flash. O sea, no se quedó quieto.
¿Y eso para qué sirve?
Sirve para entender cómo funcionan las series largas en televisión. Una ficción de este tipo no es solo un actor en el centro: es una combinación de elenco y equipo creativo. Cuando una de las dos patas se mueve, la otra suele moverse también. El caso de Rosenbaum es un ejemplo de libro: los fans suelen echarle la culpa al actor por abandonar, pero pocas veces miran quién se fue de la oficina de al lado.
Y sirve, además, para prestar atención a una buena noticia: Rosenbaum viene hablando de una posible continuación animada de Smallville, junto a Tom Welling y parte del elenco original, con los creadores Gough y Millar en el proyecto. Según dijo, buena parte del reparto estaría dispuesta a volver para darle voz a sus personajes. Todavía no hay fecha ni confirmación oficial, pero la idea está ahí, latiendo como un corazón kriptoniano.
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