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VIE, 16 OCT 2026
Vida

María Laura, la maestra que les enseñó en el aula y terminó criando a seis hermanos: hoy son nueve en casa

Empezó como docente de dos de los chicos, pasó por una separación, un proceso largo de vinculación y el momento en que los propios chicos le dijeron Te elegimos para ser nuestra mamá. Después llegó el embarazo sorpresa y Nahitan, que ya cumple un año.

MM
Marina MoralesEducación y tecnología · · lectura 3 min
María Laura, la maestra que les enseñó en el aula y terminó criando a seis hermanos: hoy son nueve en casa

María Laura es maestra y, cuando se sentó por primera vez a charlar con Daniela y Lionel en el aula, no tenía en la cabeza la idea de ampliar la familia hasta hacerla casi una pequeña comunidad dentro de su propia casa. Sin embargo, su historia personal y la de seis hermanos institucionalizados terminó cruzándose en el mismo espacio, el de una escuela, hasta convertirla en una mamá de siete. Hoy, a sus 38 años, convive con Daniel y Milo, los gemelos de 13, Maiara y Lionel, los mellizos de 16, Zaira de 18, Daiana de 20 y Nahitan, un bebé de poco más de un año que llegó después de la adopción.

De referente afectiva a la guarda con los seis

Según consta en los registros que maneja la Asociación Civil Adopten Niñes Grandes, de la que María Laura participa activamente, el proceso de adopción comenzó cuando ella, todavía en pareja, colaboraba en el hogar donde los seis chicos vivían desde hacía cinco años. La posibilidad de adoptarlos empezó a tomar forma de a poco, aunque al principio le parecía inalcanzable: vivía en un departamento pequeño y la idea de hacerse cargo de seis niños a la vez generaba dudas también en su pareja, que en ese momento temía no poder sostener económicamente la responsabilidad. La pareja se separó por un tiempo y ella inició los trámites sola, hasta que el vínculo se retomó más adelante.

“Quiero estar con los seis.”María Laura, al momento de definir el alcance de la adopción

El proceso de vinculación pasó por varias etapas. Los chicos tampoco querían ser adoptados de entrada y ella tampoco se sentía lista para dar el paso definitivo. La figura que funcionó para todos fue la de referente afectivo. Cuando le preguntaron si quería a uno, a los gemelos o a los mellizos, la respuesta fue clara. Los hermanos habían construido entre ellos un bloque muy sólido durante los años en el sistema, con Daiana, la mayor, ocupando desde muy chica el lugar de cuidadora principal, lo que hizo que la transición tuviera su propio ritmo.

  • Daniel y Milo (13), gemelos, estudiantes de escuela técnica.
  • Maiara y Lionel (16), mellizos, estudiantes de escuela técnica.
  • Zaira (18), cursa el último año del secundario.
  • Daiana (20), la mayor, estudia Abogacía.
  • Nahitan (poco más de un año), el bebé que llegó después de la adopción.

El punto de inflexión llegó en un recreo escolar, cuando algunos de los chicos se acercaron y le dijeron: Te elegimos para ser nuestra mamá. Desde ese momento, los trámites se orientaron hacia la convivencia. María Laura atravesó además un momento personal inesperado: poco después de obtener la guarda, descubrió que estaba embarazada. Uno de los gemelos le besó la panza antes de que ella supiera que estaba esperando y dijo hola, bebé, y así fue como se enteró. La pareja, que se había separado por un tiempo, también retomó el vínculo y ocupa hoy el rol de padre en la familia, mientras los hermanos mayores cuidan a Nahitan con entusiasmo.

Soy María Laura y les cuento que los seis hermanos, más Nahitan, son el amor de mi vida. Es la familia que siempre esperé, siempre quise una familia grande y hoy la tengo unida, resume ella, que desde su experiencia en la Asociación Civil Adopten Niñes Grandes acompaña a familias que transitan vínculos con chicos ya no tan chicos, lejos del estereotipo del bebé recién nacido. Para quienes están pensando en un camino similar, su recomendación práctica es la misma que aplicó ella: informarse bien sobre los tiempos, aceptar las etapas intermedias y armarse de paciencia, porque el proceso suele ser largo y no siempre lineal, pero las familias que se animan sostienen que, mirándolo en perspectiva, cada paso valió la pena.

MM
Marina MoralesEducación y tecnología

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