Shanghai tiene semifinalistas y un alemán que ya se llevó el premio mayor
Medvedev y Jódar cerraron los cuartos de final del Masters 1000 chino. Este sábado se definen las semis: Zverev contra Davidovich Fokina y Jódar contra Medvedev, con un lugar en las ATP Finals en juego.
A veces los fabricantes de ilusiones prometen espectáculo y terminan entregando un manual de instrucciones. El Masters 1000 de Shanghai cumplió: dos partidos a tres sets para completar el cuadro de semifinales y dejar todo servido para el sábado.
Medvedev se sacó de encima a Paul
El ruso, quinto del ranking, arrancó con solidez y se llevó el primer set por 6-3. Después se durmió. Paul, número 17 del mundo, le pasó por encima en el segundo con un inapelable 6-1 y la cosa se puso interesante. En el tercero, Medvedev volvió a su plan original: bola larga, paciencia, desgaste. El estadounidense se quedó sin respuestas y el set se cerró 6-3. Partido, mate y a la siguiente ronda.
Jódar, el español que no se baja
En el otro cuarto, el español Rafael Jódar (13.°) se cargó al noruego Casper Ruud (24.°) por 6-4, 4-6 y 6-3. Otra remontada, otro tercero cerrado con autoridad. Es la segunda vez en su carrera que Jódar llega a semifinales de un Masters 1000, y esta vez lo hace con la posibilidad concreta de meterse en una final que reparte puntos decisivos para las ATP Finals.
Lo que se juega el sábado
- A las 5.30: Alexander Zverev (2.°) contra Alejandro Davidovich Fokina (26.). El alemán ya tiene asegurado el número uno del ranking al cierre de la temporada, juegue lo que juegue de aquí a fin de año.
- No antes de las 8.00: Jódar contra Medvedev. El ganador se mete en la final y se acerca a las ATP Finals, el torneo que reúne a los ocho mejores del año.
- Transmisión: ESPN 2 y Disney+ Premium, para el que tenga el pack completo y la paciencia del caso.
Cuatro jugadores, dos partidos, una final en juego. ¿Quién llega con más argumentos? Del lado de Zverev, el ranking y el envión anímico de saber que el año ya es suyo. Del lado de Medvedev, la experiencia en estas instancias y un tenis de fondo que pocos aguantan. Del lado de Jódar, la juventud y la desfachatez de un jugador que ya demostró que no le tiembla el pulso en partidos grandes. Y del lado de Davidovich Fokina, la necesidad: cada punto vale oro para un tenista que pelea por meterse entre los ocho mejores del año.
Me quedo con Medvedev para la final, aunque sea por intuición y por esa costumbre rusa de aparecer cuando nadie los espera. Pero a Jódar ya lo vi ganar dos sets seguidos bajo presión y eso, en Shanghai, pesa. Veremos cuánto le dura la batería al favorito en una cancha donde las promesas de la previa suelen durar lo que dura un primer saque roto.
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San Juan Byte